Grupo Vigencia | Organización de Apoyo Social a Poblaciones Vulnerables

GRUPO VIGENCIA
"Organización de Apoyo Social a Poblaciones Vulnerables"

Anciano. No solo

soledad vejez 3En un mundo ideal, no habría ni una persona que al envejecer se fuera quedando solo o aislado. En el mundo real, este de la supuesta híperconectividad, nos encontramos con casos de soledad de personas mayores que nos hacen saltar las alarmas como sociedad.

La población de personas mayores en Canarias (y en todo el mundo) crecerá exponencialmente en los últimos años. Para el 2030, más de medio millón de ciudadanos en Canarias serán mayores de 65 años, y un 40% de ellos serán dependientes.

Desde que tengo responsabilidades en políticas sociales, la preocupación por las personas de mayor edad ha sido una constante. La idea de que todos, con suerte, llegaremos a ser ancianos debería bastarnos para tratar de pagar por adelantado con corresponsabilidad social. Pero, puesto que eso no es suficiente y depende mucho de la educación y la empatía individual, también debemos tener claro desde las administraciones públicas que debemos trabajar integralmente en el ámbito del envejecimiento.

Las políticas de envejecimiento activo son una parte fundamental de la programación de esta Consejería, y así se lo hemos hecho saber y ver a los colectivos implicados. Hemos estado con ellos y recogido sus necesidades y sensibilidades en diversos encuentros en todas las Islas del Archipiélago. Desde 27 centros de día para mayores del Gobierno de Canarias se realizan talleres, cursos, salidas, encuentros... Hoy en día, hay 42.000 asociados en todos esos centros del Archipiélago, 14.000 más que hace apenas cinco años, lo que vuelve a reafirmarnos en la idea del crecimiento poblacional de las personas mayores y en que cada vez más demandan nuevas opciones de ocio y socialización.

Tratamos a las personas mayores como lo que son: un colectivo diverso, con distintas necesidades, no todos son dependientes, no todos están solos, ni tienen los mismos intereses ni necesidades; pero debemos prestar especial atención a aquellos más vulnerables, prever sus futuras necesidades, enseñarles las posibilidades de relación y ocio que les ofertamos; las distintas vías de ayuda individual; y mostrarles apoyo social e institucional para que esa soledad jamás se haga efectiva. Conocemos, además, que la intervención preventiva evita situaciones de dependencia no deseadas, que redundan en mejoras de las situaciones individuales y, por lo tanto, en notables ahorros para las arcas públicas.

¿Pero qué pasa con aquellos que no pueden siquiera acceder a esos centros de día, bien sea porque residan en núcleos aislados, porque tienen bajos recursos, poca capacidad para la movilidad, o por todas esas cosas juntas? El Gobierno de Canarias ha destinado un millón de euros, añadido a los presupuestos de envejecimiento activo, para paliar esas situaciones. Con este presupuesto, pondremos en marcha equipos itinerantes de atención domiciliaria en los que profesionales de lo social, como pueden ser trabajadores sociales, educadores sociales o especialistas en geriatría visitarán a los mayores y les animen y conecten con las actividades que se realizan desde los centros de mayores de día y ocio.

Se trata de ofrecer unas condiciones dignas de vida a quienes tanto tienen aún que aportar a esta sociedad, de responder con atención a quienes tanto nos han dado con trabajo muchas veces oculto y sin remunerar: amas de casas, cuidadoras de enfermos, casi siempre mujeres que dieron todo por sus semejantes y que en el invierno de sus días merecen disfrutar de algunas de las bondades de la vida. Se trata de procurar felicidad, bienestar emocional, cariño, en fin, a quienes, en unos años, podríamos ser cada uno de nosotros en un futuro próximo. Anciano, sí, pero no solo.

Fuente: http://www.laprovincia.es/opinion/2018/03/13/anciano/1037131.html

Tags: sociedad