La gerontóloga oscense Teresa Martínez ha creado el primer modelo de evaluación español validado científicamente “que permite valorar en las residencias de mayores si la atención está centrada en las personas“.

Así lo detalla esta doctora, experta de renombre en este innovador “enfoque de buen trato” en los servicios gerontológicos, que ha dado forma a este modelo “para evitar la deshumanización en la atención” a los mayores.

El proyecto ha sido elaborado desde el grupo de investigación “Evaluación psicométrica” del departamento de Psicología de la Universidad de Oviedo, al que pertenece esta altoaragonesa que reside en la capital de Asturias desde hace 30 años. Su propuesta parte de una base con dos componentes: las prácticas centradas en la persona y el ambiente.

El objetivo, añade, es integrar varias perspectivas de evaluación desde una batería de instrumentos. “Por una parte, el modelo pregunta a través de cuestionarios a familias, mayores, profesionales de atención directa y directores de los centros sobre distintas cuestiones”, explica.

Lo que tiene de novedoso este instrumento, continúa, “es que integra y permite comparar las respuestas de los distintos actores del cuidado”.

Por otro lado, su modelo también ofrece una guía para que los profesionales puedan reflexionar sobre su práctica cotidiana en los distintos procesos de atención residencial, “actividad que comparan con los descriptores de buena praxis”, apunta. En su última parte, el modelo “integra un conjunto de 50 indicadores para realizar una evaluación externa de expertos”, detalla la doctora, que defiende un enfoque humanístico que pone el foco del valor asistencial en los derechos y en la calidad de la vida de las personas. “La idea es ir más allá de las condiciones materiales y de las cuestiones organizativas para evaluar aspectos que tienen que ver con una atención digna y respetuosa”, comenta. En esta línea, detecta carencias en gran parte de las residencias de mayores españolas, con “un modelo muy asistencialista centrado en la organización y en el que se ve a las personas como enfermos”.

Todo esto complica el día a día de los residentes.

Es necesario que no se infantilice a las personas mayores y que se respeten sus derechos, su intimidad y su toma de decisiones para que por el hecho de estar en una residencia no tengan que someterse siempre a lo que dicta la organización”, manifiesta.

Sobre este aspecto, la doctora reconoce que en todas las residencias tiene que haber unas normas, pero lamenta que “a veces son espacios de custodia en los que se almacenan personas”.

Sin embargo, Martínez apuesta por dividir las grandes residencias en pequeñas unidades de convivencia “para que los mayores se puedan sentir como en casa, lo que mejora su bienestar”, afirma.

La información de este novedoso modelo está disponible en la web: www.acpgerontología.com.


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *