En medio del escenario electoral, teñido por un clima de incertidumbre, el Gobierno convocó a la gente mayor de edad para que se exprese en las urnas. El objetivo es aumentar el presentismo de quienes ya no tienen la obligación de votar en estas elecciones para superar el porcentaje de participación ciudadana durante las elecciones del 2015 y el de los inolvidables comicios del 83 que marcaron el retorno de la democracia.

La ley no establece un límite de edad concreto para emitir el voto obligatorio, pero a partir de los 70 años este derecho se convierte en opcional. Según el último censo del 2010, los adultos mayores de 70 años constituyen el 8,4% del total de la población, lo que equivale a unos 3,5 millones de personas. Entre el oficialismo, el razonamiento es compartido: aumentar la base electoral que obtuvo en el 2015 para torcer el rumbo en las próximas elecciones.

“Las personas mayores de 70 años se sienten parte de la historia. Quieren votar porque sienten un compromiso moral y un deber como ciudadano. Suelen ser los primeros en ingresar al cuarto oscuro”, explica Christian D’Alessandro, abogado previsionalista y periodista especializado en seguridad social.

A pura emoción, la tercera edad se prepara para celebrar la democracia una vez más. Los problemas de salud no son un obstáculo ante la firme convicción que sienten por emitir su voto en las urnas. “Están ansiosos y pendientes de lo que suceda el domingo”, dice a Clarín Edith Daviero, a cargo del centro de día N° 28 del Gobierno de la Ciudad.

Nirma tiene 87 años y vota en el Instituto San Felipe Neri del barrio de Mataderos. Su estado de salud requiere de atención médica porque sufrió un accidente cerebrovascular en el pasado. “Siempre me preparo como si fuera la primera vez. Antes, te imponían a quién elegir. Hoy, siento la libertad de hacerlo por cuenta propia. Me alegra saber que voy a ser yo quien decida”, recuerda con la mirada fija en el techo. En efecto, hasta la promulgación de la Ley Sáenz Peña, que estableció el voto secreto y obligatorio, la elección de los candidatos era hecha de manera no del todo democrática. “El país necesita de nuestro voto. Espero que la patria tenga suerte”, agrega.

Carmen tiene 83 años y sigue un ritual: rezarle a la Virgencita del Rosario por la patria. Con su bastón marca asistencia perfecta en todas las elecciones. Recuerda que votó por primera vez en un barrio peronista de Lugano en 1983. Hija de inmigrantes, padre italiano y madre española, junto a su hermana fue la primera mujer de la casa en participar de la democracia. “Era un encuentro festivo donde te vestías con lo mejor que tenías. Se usaban camisetas blancas arremangadas y pantalones azules. Todos empujábamos para adelante”, rememora. Sus ojos se inundan de lágrimas cuando evoca aquel famoso abrazo que se dieron Balbín y Perón en el Comité de Madero en ocasión del retorno de la democracia. “Me da tristeza ver a la Argentina dividida. Tenemos que marchar todos juntos. Espero que sea el legado para mis hijos y nietos”, pondera.

Fuente: https://www.clarin.com/sociedad/elecciones-2019-ley-obliga-mayores-70-listos-votar-pueden-influir-eleccion_0_KhVqxwGv.html


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