Se trata de un concepto novedoso, que se suma a otros que nos resultan más familiares, como los suplementos alimenticios. Según explica la Sociedad Española de Nutracéutica Médica (SENM), fue el Doctor Stephen L. DeFelice, fundador y director de la estadounidense Foundation for Innovation in Medicine (FIM), quien acuñó este término, en referencia a aquellos alimentos o elementos presentes en su composición que pueden proporcionar beneficios para la salud en general o frente a determinadas enfermedades.

Para este organismo, la nutracéutica es el área de conocimiento que se centra en la investigación y el desarrollo de productos químico/biológicos basados en fuentes alimenticias naturales, que pueden resultar saludables tanto a nivel preventivo como de tratamiento.

Fue a finales de la década de los 80 cuando empezó a hablarse de las posibilidades que ofrecían los nutracéuticos dentro de una dieta personalizada, a la hora de aportar al paciente aquellos elementos naturales que más beneficios pudieran aportarle.

Características de los nutracéuticos

En este sentido, existe un amplio debate sobre las posibles diferencias entre los nutracéuticos, los alimentos funcionales y los suplementos. Para algunos, todos ellos podrían incluirse en la nutracéutica, mientras que otros expertos dejan claras las características específicas que solo corresponden a los nutracéuticos, entre ellas:

  • Han de ser siempre productos de origen natural, convenientemente aislados y tratados pero siempre conservando intactas sus propiedades originales.
  • Se presentan en un formato médico farmacéutico (de ahí el nombre), es decir, en forma de comprimidos, cápsulas, sobres para disolución…

No se les puede considerar medicamentos, aunque dado su posible efecto terapéutico tampoco podrían igualarse a un suplemento alimenticio. No obstante, estos productos también resultan adecuados y provocan efectos por su acción en el organismo, especialmente si aportan vitaminas, minerales o ácidos grasos saludables, por ejemplo, a una persona que pueda presentar carencias en estos u otros nutrientes.

Tampoco son alimentos funcionales o enriquecidos, pues son productos transformados que concentran sustancias activas de origen vegetal o animal que pueden tener propiedades curativas.

¿En qué patologías pueden resultar eficaces?

Los constantes avances en biotecnología han sido los que han hecho posible el actual desarrollo de la nutracéutica, capaz de generar productos, con propiedades muy concretas, que suponen una interesante alternativa a la hora de prevenir y tratar distintas enfermedades.

Cada vez son más los laboratorios centrados en el desarrollo de innovadores bioproductos nutracéuticos, partiendo de fuentes naturales de origen animal, vegetal o marino. El objetivo es obtener las sustancias beneficiosas que contiene, por ejemplo, un determinado alimento y transformarlas sin desnaturalizarlas, para poder concentrarlas y administrarlas en forma de pastilla o cápsula que contenga cantidades muy superiores a las que podría tener el alimento original.

La recientes investigaciones abren nuevas vías y las posibilidades que ofrece la nutracéutica son ilimitadas. Ante esta realidad y como señala el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (@Farmaceuticos_), el mercado de nutracéuticos no ha dejado de crecer en los últimos años.

Controlar los niveles de colesterol “malo” y triglicéridos en el torrente sanguíneo, mantener la tensión adecuada evitando la hipertensión, descartar una hiper o una hipoglucemia en el caso de personas que sufran diabetes… Todo aprovechando elementos que nos ofrece la propia naturaleza.

Precauciones, consejos y perspectivas de futuro

La relación entre la dieta que una persona sigue y su salud es de sobra conocida. Los nutrientes que ingerimos a diario nos aportan la energía que necesitamos, contribuyendo a nuestro bienestar y ejerciendo acciones determinadas que influyen en el funcionamiento de nuestro organismo. Los nutracéuticos no son considerados medicamentos, pero, sin duda, su consumo habitual repercutirá en nuestra salud. La consulta con el médico, el nutricionista o el farmacéutico antes de tomar por cuenta propia cualquiera de estos productos es de vital importancia.

Los nutracéuticos pueden ejercer una acción preventiva frente a diversas patologías y también convertirse en el complemento de un determinado tratamiento al que añade valor terapéutico, pero también podrían tener efectos no deseados.

Investigaciones recientes se centran en el posible efecto de algunos de estos productos en dolencias de prevalencia destacada principalmente en personas mayores, como las enfermedades neurodegenerativas, la arterioesclerosis, las alteraciones en el sistema inmune o las patologías cardiovasculares.

En el caso de las cardiopatías, el doctor Carlos Escobar del Servicio de Cardiología del Hospital Universitario La Paz (@HospitalULaPaz) ha elaborado, junto al grupo de trabajo de la Sociedad Española de Cardiología (@sercardiologia) y en colaboración con la Sociedad Española de Arterioesclerosis (@sea_es) y profesionales de Atención Primaria, el primer ‘Consenso en el uso de nutracéuticos en España’, documento en el que se recoge la importancia de conocer la eficacia de estos productos, sus ventajas y limitaciones y aquellos pacientes en los que podrían ejercer una acción beneficiosa.

Los nutracéuticos podrían ayudar a controlar el alto índice de prevalencia de la hipercolesterolemia en España, pero el Doctor Escobar señala que estos productos son un grupo heterogéneo y solo el facultativo puede recomendar el adecuado teniendo en cuenta la situación de cada paciente.

https://www.65ymas.com/salud/avances/nutraceuticos-dieta-cuidados-adultos-mayores_9922_102.html


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